¿Alguna vez has estado tan enojado que sientes que un volcán explota en tu pecho y la lava escurre por tus manos? ¿Qué quieres destruirlo todo y gritar hasta que a todos se les caigan las orejas? Entonces te pareces un poco a Pit, un niño que es como cualquier otro… hasta que la furia lo invade de los pies a la cabeza.












